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© IMPLICACIONES SISTÉMICAS EN LA DIFICULTAD PARA TENER UN HIJO
SEPTIEMBRE, 2014


Hoy en día ya es común ver como muchas parejas se enfrentan con la dificultad de concebir un hijo, y como esta situación acarrea un gran sufrimiento porque muchas veces las pruebas médicas no detectan problema alguno en sus células reproductoras, y se plantean probar con otros métodos que traen consigo un gran desgaste físico y emocional, sobre todo para la mujer, aunque éste pueda aliviarse con el apoyo incondicional de su pareja.

Hay motivos inconscientes que hacen que aunque una pareja manifieste su deseo de ser padres, a nivel inconsciente hay fidelidades a nuestros antepasados y/o miedos de la propia infancia, que suponen que el embarazo no se produzca, incluso cuando en el plano biológico todo está “bien” para ello, y no se encuentra una causa aparente que lo pueda explicar.

En ocasiones, ese impedimento o barrera a la fecundación, proviene de miedos inconscientes de uno o ambos progenitores. Desde las Constelaciones Familiares, se ha observado, como en estas personas existe una fidelidad a ancestros de su sistema familiar que les impide realizarse como padres. Esas fidelidades a ancestros existen aún con las personas que no hemos conocido en vida, pues nos influyen incluso hasta cinco y seis generaciones atrás. Las Constelaciones sacan a la luz esas fidelidades inconscientes para liberar y mover la energía hacia el que sea el destino de esa pareja con respecto a su maternidad y paternidad.

Algunas de esas fidelidades inconscientes a los ancestros son:

-Cuando una ancestra del sistema familiar murió en el parto: esto puede suponer que la mujer que en la actualidad quiere quedarse embarazada esté vinculada con ese miedo inconsciente de “embarazo igual a muerte”. El hombre, igualmente puede estar repitiendo el miedo inconsciente de un ancestro de su sistema cuya mujer hubiera muerto en el parto, y puede estar llevando a nivel inconsciente la creencia de “ser padre, igual a quedarme solo, igual a perder la pareja”.

-En otras ocasiones he observado otros casos donde la dificultad de concebir un hijo provenía de estar expiando una culpa de una ancestra del sistema que había practicado abortos a otras mujeres. Y para compensar ese hecho, un descendiente de esa ancestra tiene un bloqueo a la hora de llevar un embarazo a término.

-Sucede también cuando uno de los miembros de la pareja tiene fidelidad a muchos abortos de su sistema, de manera que por fidelidad a esos abortos, no puede mirar a su propia vida ni puede mirar a la posibilidad de generar vida.
Esto sucede, por ejemplo, cuando ha habido abortos que han sido olvidados o no considerados como un hijo más, aunque sea para no conectar con el dolor de la pérdida, y se ha actuado como si no hubiesen existido. Se ha visto la importancia de incluir a los abortos como un hijo más, aunque no esté vivo, aunque no haya llegado a nacer. Cuando hay abortos excluidos u olvidados, algún miembro del sistema va a vivir mirando inconscientemente a esos abortos (en vez de vivir mirando a su vida), y una de las formas posibles de somatizar esto es ante la dificultad del embarazo.

- El desorden sistémico también puede estar relacionado con el hecho de reemplazar a las madres de los abortos del sistema. La mujer que tiene este desorden sistémico le es difícil tener hijos propios porque no está disponible, ya que la energía de esa persona está en hacer de madre de otros fetos que no son sus hijos. Aquí la solución es devolver a esas otras mujeres su lugar de madres con respecto a sus hijos. Despedirse de esos abortos, y ocupar su lugar.
El siguiente paso es poder ver a su propia madre. En muchos casos, este tipo de desorden sistémico dificulta que la mujer pueda identificar la figura materna con su madre biológica. Esto es debido a que el desorden que ha llevado hasta ahora era reemplazar a una o varias ancestras anteriores a su madre, lo cuál no le permitía sentirse más pequeña que su madre, sentir de quien le venía la vida.

Pueden ayudar las siguientes frases dichas con amor y firmeza, visualizando en cada caso a quien corresponda:
A los abortos: “No sois mis hijos, vuestro lugar está con vuestras madres. Ahora me despido de vosotros”
A las madres de los abortos: “Ahora os devuelvo vuestro lugar, al lado de vuestros hijos. Yo soy la más pequeña”
A tu propia madre biológica: “Mamá, ahora elijo verte como a mi madre”. “Tú eres la grande y yo soy la pequeña” “La vida me viene de ti. Y ahora, por agradecimiento a la vida que me has dado, me abro a dar vida”.

-Hay otro caso de fidelidad a un aborto, que se produce cuando es la misma mujer la que desea quedarse embarazada quien en un momento anterior en su vida provocó un aborto a su propio hijo. He visto como muchas mujeres que dicen tener esto superado, en un nivel profundo no lo está tanto, y les puede afectar a la hora de tener una relación de pareja y en la posibilidad de ser madres cuando luego desean serlo.

En este último caso, la constelación trabaja para que la persona asuma lo ocurrido, acoja a su hijo abortado con amor, y se reconcilie con él. Es fundamental poder mirar lo ocurrido, para luego poder dejar el pasado atrás; pero para liberar el pasado primero es necesario mirarlo de frente. Este paso es fundamental.

En todos estos casos, el trabajo con Constelaciones saca a la luz la fidelidad inconsciente que cada uno tenga, para honrar lo que necesite ser honrado, ver lo que necesite ser visto, y así la persona poder mirar a su destino, y dejar atrás la fidelidad al destino de sus ancestros.

Hago una importante aclaración, y es que este tipo de sucesos que ocurren en el sistema familiar, normalmente no se saben o son “secretos”, por tanto esa información no llega a nosotros de forma consciente. Y algo importante es que los secretos hay que respetarlos, y no conviene indagar en ello, más allá de lo que la constelación muestre. Por eso es importante hacerlo con mucho RESPETO y amor a lo que sucediera en el pasado, para liberarlo y poder mirar hacia delante.

-También es importante tener en cuenta, cómo estamos a un nivel profundo en relación a nuestros padres. Quien no ha tomado a su madre tal como es, no ha tomado la Vida, y por tanto, esto se puede reflejar en la relación con su futuro hijo, así como en la dificultad de concebirlo. Si no acepto mi vida tal como ha sido, si no acepto a mi madre tal como es, inconscientemente puedo no querer traer un hijo al mundo.
Tomar a los padres significa aceptarles tal y como son, renunciando a que tengan que cambiar, diciendo “sí” a su destino, sin tratar de modificarlo, porque al tratar de modificar su destino, nos estamos poniendo por encima de ellos, aparentemente por amor, pero tras ese deseo también hay soberbia ya que cuando quiero cambiar algo es porque no lo acepto.

-Algo muy importante que se está dando mucho en este tiempo, es que la mujer para poder ser madre, tiene que honrar al hombre, no sólo a su pareja, sino a lo masculino en general. De lo contrario, a nivel inconsciente, puede estar rechazando las células reproductoras masculinas, al no estar receptiva a que lo masculino entre en ella y se quede en ella, lo cuál puede estar bloqueando el quedarse embarazada. Para que el óvulo pueda ser fecundado se necesita de la célula masculina, y si hay rechazo hacia lo masculino, ésta no se va a fundir con lo femenino.

- Por otro lado, la mujer también tiene que tener en cuenta cómo fue su llegada a este mundo. En el momento del parto se activan las memorias del propio nacimiento, por lo que si éste fue traumático conviene trabajarlo para no repetir ese mismo parto con el futuro hijo. Incluso si ya se tuvo un hijo, se puede constelar ese parto para liberar la energía de dolor que se hubiera podido dar en ese momento (si es que lo hubo), y así ayudar al hijo a liberar esa carga.
Para una mujer sanar el propio parto es fundamental para luego ella dar a luz y que no se activen los traumas que experimentó. Y para que el hombre pueda acompañar a la mujer y participar activamente del alumbramiento de su hijo, también es muy interesante constelar su propio parto, para evitar que en ese momento salgan los miedos inconscientes y pueda transmitirle la fuerza y la "presencia" a la mujer y al recién nacido en ese momento tan trascendental y donde tan importante es el apoyo de la pareja.

Y algo fundamental siempre a la hora de abordar cualquier conflicto, es que todo pasa en primer lugar por la aceptación del mismo. Las Constelaciones Familiares nos pueden ayudar a liberar aquello que está interfiriendo en el hecho de poder ser padres y madres, pero lo primero es la “ACEPTACIÓN AL DESTINO TAL Y COMO ES”, aunque no lo entendamos. Sólo desde ahí podemos abrirnos a algo nuevo y sólo desde ahí podemos entrar en estado de paz. Hay muchas parejas que cuando se han entregado a su destino de “no poder tener hijos”, y han dejado el estado de lucha y llorado el duelo de ese proyecto no realizado, entonces han podido concebir y dar a luz un hijo. Por eso la aceptación de todo tal y como es, es el primer paso.